Pensando en qué podría escribir acerca del tema del Blog Action Day de este año, que coincide con el Dia Mundial contra el Hambre, recordé un video que he visto hace poco en la web de TED, donde personas de diferentes ámbitos sociales y culturales hacen sus propuestas para mejorar el mundo, en un clima de respeto y diálogo global. La conferencia, impartida por Jossette Sheeran, directora ejecutiva del programa Mundial de Alimentos en la ONU, en la que explica convencida cómo nuestra generación posee los recursos suficientes para acabar con el hambre en el mundo.
Sabemos que cerca de 1000 millones de personas pasan hambre cada día en todo el mundo, que se despiertan cada mañana sin saber cómo conseguir alimento. Lo sabemos, lo vemos en los medios de comunicación y en Internet, imágenes escalofriantes que golpean el corazon. Sin embargo, nos queda lejos, se nos olvida al apagar la televisión, al abrir el frigorífico. Joseette nos dirige una pregunta fundamental “ ¿por qué preocuparnos?” Porque somos seres humanos, porque el hambre desestabiliza una sociedad, porque somos seres sociales, porque tenemos un mundo comun en el que todos tenemos una misión,..como dice ella “ uno de los actos mas fundamentales de la civilización es asegurar que la gente tenga suficientes alimentos”.
Y tenemos los recursos y la tecnología suficientes ya que el hambre “no es una de esas enfermedades raras para las que no hay tratamiento”. Y para muestra un botón: cada 10 segundos perdemos un niño por hambre. Y sin embargo, durante el 2008, famoso año de la crisis, habia suficientes alimentos en el mundo para que cada persona tuviera 2700 calorías. ¿Dónde está el fallo? ¿por qué no llega a todos el alimento? Porque faltan canales, falta comunicación y falta el uso responsable de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, Jossette cita la leche en polvo, que es una manera de superar la barrera del “mantenimiento de los alimentos”; o la alimentación en las escuelas, centros en los que se puede organizar y controlar una alimentación sana de los niños, gestionando los recursos disponibles, facilitando además a los niños el acceso a la educación. Otra propuesta: la producción y distribución local de alimentos.
¿Mi visión del problema? Que, siguiendo el famoso dicho “piensa global, actua local”, si todos participamos, podemos poner un pequeño o gran ladrillo para construir esa civilización sin hambre. Empezando por la educación en actitudes básicas como la responsabilidad y el agradecimiento, la sostenibilidad y el ahorro, pasando por la colaboración en campañas económicas y de alimentos en nuestras comunidades, gestionando los recursos sobrantes de manera eficiente y con conciencia global. Y exigiendo a nuestros Gobiernos e instituciones la misma actitud y la misma concienciación. Quizá de una vez por todas, en medio de esta crisis que nos está ayudando a ver la realidad de cerca, logremos ser esos canales através de los que llegue el alimento, bien básico y esencial, a esas personas que aun no tienen acceso.